Tu fiambrera de plástico contamina el planeta y tu sistema endocrino

Numerosos artículos científicos demuestran los efectos nocivos de determinados tipos de plásticos y microplásticos | GettyImages 

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Tu fiambrera de plástico contamina el planeta y tu sistema endocrino

Escrito por Helena Rodríguez

Oenegés de Europa se unen para pedir a la Comisión la prohibición del policloruro de vinilo (PVC), un tipo de plástico con un gran número de aditivos químicos vinculados a la endometriosis, el cáncer de mama y a enfermedades cardíacas

Puede estar presente en envases de alimentos, latas de bebidas, materiales de construcción, tuberías de agua potable, juguetes o utensilios de cocina fabricados con PVC reciclado. Incluso, en los tiques de caja de los supermercados, hechos de este papel térmico de tacto suave que dejamos arrugado en el fondo de nuestros bolsillos.

El policloruro de vinilo (PVC) se ha utilizado durante décadas en la fabricación de muchos productos presentes en nuestra cotidianidad, pero este versátil plástico esconde un secreto a voces, conocido desde hace años por la comunidad científica y los reguladores: contiene un gran número de sustancias químicas peligrosas para la salud, relacionadas con alteraciones del sistema hormonal, cáncer y enfermedades cardíacas.

Hace décadas que se conoce el efecto nocivo para la salud de estos aditivos, especialmente en el caso del bisfenol A (BPA), uno de los químicos utilizados en el PVC más estudiados, identificado como fitoestrógeno. Sin embargo, en la Unión Europea se producen o importan más de un millón de toneladas de BPA al año, según los registros del Reglamento de Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de Químicos (REACH).

La Comisión Europea ha asumido la obligación de limitar el PVC y sus aditivos, como se describe en su hoja de ruta sobre restricciones, adoptada en octubre de 2020. Ya ha solicitado a la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (TIRA) que elabore un informe sobre los peligros asociados al PVC, que debe ser publicado en un futuro próximo, y posteriormente, la Comisión tomará la decisión sobre si continuar con la propuesta de restricción y cuál será su ámbito de aplicación. Es en este contexto que decenas de organizaciones de la sociedad civil europea se están movilizando para exigir a la Comisión que agilice el proceso de prohibición.

Décadas de evidencia científica apuntan hacia un “riesgo potencial para la salud de millones de personas”

Numerosos artículos científicos demuestran los efectos nocivos de determinados tipos de plásticos y microplásticos, tanto para la salud como para el planeta. Tal y como recogía la nota editorial de la publicación científica The Lancet el pasado junio de 2023, de todos estos riesgos para la salud, la disrupción endocrina es el más estudiado. Esta alteración del sistema endocrino es provocada por los productos químicos como los ftalatos, las sustancias perfluoroalquiladas, el bisfenol A y retardantes de llama, que se encuentran en cantidades especialmente elevadas en los plásticos de tipo 3 como el policloruro de vinilo (PVC).

Según recoge The Lancet, éstos “están vinculados a una miríada de efectos para la salud desde la endometriosis y el cáncer de mama hasta enfermedades cardíacas y la obesidad”. Aún así, los y las autoras de la nota editorial advierten que “los mecanismos subyacentes para estos efectos potenciales a través de microplásticos son, todavía, poco claros”, y “queda por dilucidar cuánto tiempo permanecen los microplásticos en el cuerpo antes ser excretados o exhalados.”

De entre los químicos empleados en la fabricación del PVC, el bisfenol A está particularmente bajo la mira de algunos organismos reguladores europeos. El pasado abril, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó una reevaluación de los riesgos para la salud pública relacionados con la presencia de bisfenol A (BPA) en los alimentos. En ésta, la EFSA reafirmó “una preocupación sanitaria actual por la exposición al BPA dietético, especialmente de los alimentos enlatados, que se encontró que era “la fuente de exposición más importante para todos los grupos de edad”.

En la misma línea, en septiembre de 2023 la Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA) alertaba de que “la exposición de la población a la sustancia química sintética Bisfenol A (BPA) está muy por encima de los niveles aceptables de seguridad sanitaria, según datos de un nuevo estudio científico que encontró que “hasta el 100% de las personas que participaron de 11 países de la UE probablemente estaban expuestas a productos químicos por encima de los umbrales de salud segura”. “Esto supone un riesgo potencial para la salud de millones de personas”, concluye la EEA.

“El PVC es el tipo de plástico que contiene más sustancias cancerígenas y aditivos tóxicos”

Ante la evidencia científica, organizaciones no gubernamentales de toda Europa como Ecologistas en Acción están recogiendo firmas para enviarlas a la Comisión y agilizar el proceso de prohibición del policloruro de vinilo (PVC). Pablo Millet es neurólogo, y además de trabajar en el Hospital Dos de Maig, hace más de diez años que es miembro de Ecologistes en Acció Catalunya, donde forma parte del grupo de trabajo en residuos. También participa de la campaña “Libres de contaminantes hormonales”, desde la que Ecologistas alertan de que “el PVC es el tipo de plástico que contiene más sustancias cancerígenas y aditivos tóxicos”, además de químicos que interfieren en los sistemas hormonales.

Según explica Millet, “es un problema silente, un mal que actúa de forma larvada, de forma prolongada en el tiempo, causando efectos nocivos como problemas de fertilidad”. Por este motivo, explica el médico, “es muy difícil atribuir una causalidad puntual y pasa bastante desapercibido en cualquier esfera médica, por lo que se sigue utilizando en plásticos, cosméticos, productos de limpieza, ambientadores… o a veces sustituyéndose por otras sustancias a menudo también nocivas”.

Normativas europeas en curso

Millet aclara que, a escala europea, “hay una regulación aprobada que dice que no puede haber una migración del continente al contenido superior a los 0,05 mg de BPA por kilogramo de alimento”. Se refiere al Reglamento 2018/213 de la Comisión, aprobado el 12 de febrero de 2018, sobre el uso de bisfenol A en los barnices y revestimientos destinados a entrar en contacto con los alimentos, que llevaría el límite de migración específica, anteriormente fijado en 0,6 mg por kilogramo de alimento.

Ahora bien, según el miembro de Ecologistas en Acción, el problema está en que es difícil hacerlo cumplir: “da un poco de risa, porque nadie hace realmente una supervisión sobre el tema”, denuncia Millet. Por eso, “proponemos que se establezca algún tipo de inspección que vigile esta ley aprobada, para garantizar su cumplimiento: es una cuestión de concienciación y voluntades políticas“. Los de Ecologistas en Acción pertenecen a la coalición EDC-Free Europe (Europa Libre de Disruptores Endocrinos), formada por más de setenta organizaciones de la sociedad civil de toda Europa que buscan reducir la exposición de la población a químicos contaminantes hormonales.

Que el público pueda acceder a información transparente sobre los químicos presentes en los productos es crucial. A principios de octubre de 2023, la mayoría de los diputados en el Parlamento Europeo apoyaron el informe elaborado por la Comisión de Medio Ambiente sobre la revisión de la legislación relativa a la clasificación, etiquetado y envasado de sustancias químicas (CLP), que incluiría la exigencia de una adecuada identificación de las nuevas clases de peligro añadido para productos químicos disruptores endocrinos, bioacumuladores, persistentes y móviles a lo largo del texto.

Según la Alianza por la Salud y el Medio Ambiente (HEAL), “la reforma de la CLP es crucial para mejorar la protección de los trabajadores y ciudadanos mediante una identificación, etiquetado y envasado de productos químicos más eficaces en el uso industrial y comercial”. Pero, por otra parte, los miembros de la plataforma argumentan que no es suficiente con esta medida, y exigen “una restricción amplia del PVC bajo la normativa REACH, cambiando hacia alternativas más seguras que ya están ampliamente disponibles”.

Plásticos y químicos perjudiciales para el cuerpo y para el planeta

Más allá de los riesgos que conllevan para la salud, es conocido el efecto nocivo de los plásticos para el medio ambiente. La mayoría de los materiales plásticos actuales se producen a partir de materias primas derivadas de los combustibles fósiles, generadas por la industria del petróleo y del gas. Según los datos del Centro Internacional de Ley Ambiental, si la producción y el uso de plástico crecen al ritmo actual, para el año 2030 las emisiones de dióxido de carbono asociadas a la producción de plásticos podrían conseguir 1,34 gigatoneladas por año, cifra equivalente a las emisiones liberadas por más de 295 nuevas centrales eléctricas de carbón de 500 megavatios.

Además, según denuncia Ecologistas en Acción, durante la producción del PVC “se liberan sustancias químicas altamente peligrosas sobre la población y para los y las trabajadoras”, como agentes cancerígenos, como el dicloruro de etileno, el cloruro de vinilo monómero, las dioxinas, los metales pesados ​​o el amianto. Asimismo, durante el proceso productivo en algunos casos se utiliza carbón y se emite mercurio, contribuyendo al cambio climático y a la degradación del medio ambiente, mientras que “se daña la capa de ozono por la liberación de tetracloruro de carbono y se utiliza PFAS o «sustancias químicas eternas» en la producción de cloro”. Sin mencionar las grandes cantidades de energía que requiere.

Avances sobre el papel a nivel español

Los avances europeos se están traduciendo a nivel estatal. A finales de 2022, el Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto de Envases y Residuos de Envases que, además de fomentar el uso de recipientes reutilizables, prohíbe el uso de sustancias tóxicas en envases alimenticios, como los ftalatos y el bisfenol A, siguiendo la línea de otros países europeos como Francia, que los restringieron totalmente en 2012. Este Real Decreto fue en su día celebrado por las organizaciones ecologistas miembros de la Alianza Residuo Cero, como Greenpeace, Amics de la Terra, Ecologistas en Acción o Retorna, por “priorizar la salud de las personas y la protección del entorno por encima de las presiones del lobby del plástico”.

Además, aplaudían que el decreto respete los acuerdos establecidos en la Ley de Residuos, aprobada por una amplia mayoría en el Congreso de los Diputados en abril de 2022. Sin embargo, las entidades alertaban de que el Gobierno de España “debe extremar la vigilancia para asegurar el cumplimiento de esta prohibición” y garantizaban que la sociedad civil vigilará para que así sea, según declaró Julio Barrea, responsable de residuos de Greenpeace.

En Nairobi, una oportunidad excepcional

Del 13 al 19 de noviembre se celebra en Nairobi (Kenia) una nueva reunión del comité inmerso en las negociaciones para el Tratado mundial sobre los plásticos, una iniciativa vinculante destinada a disminuir la producción de plástico nuevo y a combatir la contaminación. El 2 de marzo de 2022, la Asamblea de Naciones Unidas para el Medio Ambiente adoptó una resolución histórica para desarrollar un Tratado mundial sobre plásticos. Hasta el momento, una comisión de negociación intergubernamental se ha reunido en dos ocasiones.

Según informa Climática, ésta es la primera reunión después de la publicación del “zero draft” un documento todavía en fase poco definida que contempla varias opciones para reducir tanto el uso como la producción de plástico. Entre estas opciones, se considera la prohibición de cierto tipo de plásticos y aditivos tóxicos, con la propuesta de controlar unas 13.000 sustancias químicas peligrosas utilizadas para fabricar plásticos.

Miembros de la comunidad científica han querido expresar su punto de vista antes de las negociaciones, y en una carta publicada el mes pasado en The Lancet, los científicos firmantes espoleaban al comité de negociación a no desaprovechar “la oportunidad de reducir la toxicidad de los plásticos, mejorar el reciclaje y proteger la salud humana fomentando el desarrollo de plásticos diseñados para ser sostenibles y no basados ​​en petróleo”, tal y como recoge Climática. La intención es redactar el tratado a finales de 2024.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

FÁCIL

Tu fiambrera de plástico contamina el planeta y tu sistema endocrino

Escrito por Helena Rodríguez

El PVC, un plástico muy común en envases de comida, latas de bebida, tuberías e incluso recibos de supermercado, contiene químicos dañinos. Expertos llevan años advirtiendo sobre su impacto en la salud, vinculándolo a problemas hormonales, cáncer y enfermedades cardíacas.

A pesar de conocerse desde hace tiempo, la Unión Europea sigue usando grandes cantidades de uno de estos químicos, el bisfenol A (BPA), a pesar de su peligrosidad conocida. Se han propuesto restricciones, pero aún están en proceso de evaluación.

La evidencia científica de décadas señala un riesgo significativo para la salud de millones de personas debido a estos químicos. Se ha demostrado que afectan tanto a las personas como al medio ambiente. Estudios mencionan problemas hormonales, cáncer y obesidad como consecuencias de la exposición a estos productos químicos, especialmente presentes en plásticos como el PVC.

“El PVC es el tipo de plástico que contiene más sustancias cancerígenas y aditivos tóxicos”

Las ONGs en Europa, como Ecologistas en Acción, están recolectando firmas para pedir a la Comisión que prohíba el PVC debido a la evidencia científica. Pablo Millet, neurólogo en el Hospital Dos de Maig, ha estado involucrado con Ecologistas en Acció Catalunya durante más de una década, enfocándose en residuos y la campaña «Libres de contaminantes hormonales». Advierten que el PVC es el plástico más cargado de sustancias cancerígenas y tóxicas, incluyendo químicos que afectan los sistemas hormonales.

Millet explica que este problema es sigiloso, actúa durante mucho tiempo y puede causar problemas de fertilidad. Es difícil de identificar específicamente y a menudo pasa desapercibido en la medicina. A pesar de esto, sigue siendo usado en plásticos, cosméticos, productos de limpieza y más, a veces siendo reemplazado por sustancias igualmente peligrosas.

Normativas europeas en curso

Millet explica que en Europa hay una regla que limita la cantidad de BPA que puede pasar de los envases a los alimentos: 0,05 miligramos por kilogramo. Esta regla, establecida en 2018, redujo un límite anterior de 0,6 mg/kg.

Sin embargo, Millet señala que hacer cumplir esta norma es complicado y carece de supervisión adecuada. Él y Ecologistas en Acción proponen inspecciones para asegurarse de que se siga esta ley, apuntando a la necesidad de conciencia y acción política. Forman parte de una coalición llamada EDC-Free Europe, con más de setenta grupos que buscan reducir la exposición a químicos disruptores hormonales.

Acceder a información clara sobre los químicos en productos es crucial. Recientemente, el Parlamento Europeo apoyó un informe para mejorar la identificación y etiquetado de sustancias químicas preocupantes, como las disruptoras hormonales. Este cambio busca proteger mejor a trabajadores y ciudadanos.

Sin embargo, la Alianza por la Salud y el Medio Ambiente plantea que estas medidas podrían no ser suficientes. Piden una restricción más amplia del PVC bajo la normativa REACH, promoviendo alternativas más seguras que ya existen en el mercado.

Plásticos y químicos perjudiciales para el cuerpo y para el planeta

Los plásticos no solo son peligrosos para la salud, sino también para el planeta. La mayoría se hacen con materiales derivados del petróleo, generando enormes cantidades de dióxido de carbono. Se estima que para 2030, las emisiones de CO2 debido a la producción de plásticos podrían ser tan altas como las liberadas por cientos de plantas de carbón.

Ecologistas en Acción advierte sobre el PVC, señalando que su fabricación libera químicos muy peligrosos, como cancerígenos y otros contaminantes. El proceso también usa carbón, emite mercurio y contribuye al cambio climático. Además, daña la capa de ozono y utiliza sustancias químicas persistentes. Todo esto sin mencionar el enorme consumo de energía que requiere.

Avances sobre el papel a nivel español

Los cambios en Europa también están impactando a nivel español. A finales de 2022, el Consejo de Ministros aprobó un decreto que promueve el uso de envases reutilizables y prohíbe sustancias dañinas en envases de comida, como los ftalatos y el bisfenol A. Esto sigue el ejemplo de países como Francia, que los prohibió por completo en 2012. Grupos ecologistas, como Greenpeace, Amics de la Terra, Ecologistas en Acción y Retorna, elogiaron esta medida por poner la salud y el medio ambiente por encima de los intereses de la industria del plástico.

Aunque el decreto respeta la Ley de Residuos aprobada en abril de 2022, estas organizaciones señalan que el gobierno español debe asegurar que se cumpla la prohibición. Julio Barrea, de Greenpeace, afirmó que la sociedad civil estará atenta para garantizarlo.

En Nairobi, una oportunidad excepcional

Del 13 al 19 de noviembre se ha llevado a cabo en Nairobi, Kenia, una reunión importante sobre el Tratado mundial sobre los plásticos. Este tratado busca reducir la producción de plástico nuevo y luchar contra la contaminación. La Asamblea de Naciones Unidas para el Medio Ambiente aprobó en marzo de 2022 la creación de este tratado, y ahora se están discutiendo los detalles.

Según informa Climática, en esta reunión se está revisando un documento inicial que propone diferentes formas de reducir el uso y la fabricación de plástico. Algunas ideas incluyen prohibir ciertos tipos de plástico y químicos tóxicos, además de controlar unas 13.000 sustancias químicas peligrosas utilizadas en la fabricación de plásticos.

Antes de estas negociaciones, científicos publicaron una carta en The Lancet instando al comité a tomar medidas para reducir la toxicidad de los plásticos, mejorar el reciclaje y proteger la salud humana. Se espera que el tratado se redacte hacia finales de 2024.

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Test de comprensión lectora - Tu fiambrera de plástico contamina el planeta y tu sistema endocrino

Paso 1 de 3

¿Qué químico se menciona como parte de la fabricación del PVC y del cual se advierte su peligrosidad en el texto?
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