El 8M vuelve a mostrar el músculo social del feminismo

Cabecera de la manifestación de Barcelona | Laura Casamitja

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El 8M vuelve a mostrar el músculo social del feminismo

Escrito por Laura Casamitjana

40000 personas se han reunido en la manifestación del 8M en Barcelona según datos de la Guardia Urbana.

Durante la última década el 8M ha ido tomando forma más allá de la manifestación, erigiéndose como huelga general que traspasa la barrera de lo laboral hacia lo personal con lo que se denomina “huelga de cuidados”. La Assemblea 8M, coordinadora de las entidades organizadoras de la protesta del 8M, explica en su manifiesto ―leído en el acto final de la protesta― que “las tareas del hogar y de los cuidados que son el sostenimiento del mundo son infravaloradas e invisibilizadas por el sistema cisheteropatriarcal capacitista racista capitalista”. Consideran que la búsqueda de la igualdad va en pro de luchar también por ese tipo de tareas no remuneradas, tareas de ámbito feminizadas, y por aquellas que padecen una discriminación persistente en sectores feminizados y precarizados: “el sistema explota todas las que cuidan la vida y al mismo tiempo nos invisibiliza y deshumaniza, separándonos entre cuidadoras y cuidadas y negando la interdependencia de esta opresión mutua”, añade el comunicado. Por ello entidades como Sindihogar —sindicato independiente de mujeres migradas trabajadoras del hogar y los cuidados— son las encargadas de la lectura final.

Una manifestante muestra su pancarta entre la multitud | Laura Casamitjana

El alcance de la mayor transversalidad posible es algo muy presente en el movimiento feminista, por ello, la discriminación capacitista ha tenido una alta visibilidad con la presencia de organizaciones activistas por los derechos de las personas con diversidad funcional, organizadas a través del bloque de feministas anticapacitistas que han sido cabecera de la manifestación. Otra lucha central este año es el antimilitarismo, para Dones x Dones, uno de los grupos que forman parte de la reivindicación, el 8M es “en solidaridad con las mujeres de países en conflicto que están sosteniendo la vida”. La reivindicación palestina ha sido protagonista tanto en la marcha como en las lecturas finales.

La causa Palestina ha sido protagonista de este 8M | Laura Casamitjana

Los cuidados, tema central

Las distintas olas y corrientes del feminismo tienen características particulares y reivindicaciones propias -por época y contexto-, ahora bien, todas en la misma dirección: alcanzar el pleno derecho de las mujeres. Algunos de ellos más visibles, otros que han ido tomando relevancia junto a la toma de conciencia social. Un ejemplo de este fenómeno de sensibilización serían los cuidados, según el índice de Igualdad de Género de la UE, si eres portuguesa tienes tienes un 30% más de probabilidades de hacer tareas domésticas o cocinar todos los días, en comparación con los hombres. Si eres italiana, un 38% y si eres española, un 20%. De igual modo que son más las mujeres que toman excedencias o reducciones de jornadas por la maternidad, o por cuidado de mayores, algo en lo que las políticas de género han puesto el foco en los últimos años. Según el informe de la UE sobre Gender Equality 2023, “la brecha de género en materia de cuidados se está reduciendo no porque los hombres hagan más trabajo de cuidados, sino porque las mujeres hacen menos. Aunque la tecnología y el aumento del empleo femenino pueden haber influido, la tecnología por sí sola no puede lograr los cambios estructurales necesarios para recorrer el último kilómetro”.

¿Cuál es el origen del 8M?

En 1975 la ONU formalizó el Día Internacional de la Mujer, desde entonces, se conmemora de manera oficial el 8 de marzo. Pero su historia viene de mucho antes, todas con la raíz en revueltas de carácter social.

Revolución Industrial, 1857, las trabajadoras de una fábrica textil de Nueva York protestan porque padecen precariedad de sueldo y condiciones en comparación con los hombres. La manifestación terminaba con una intervención violenta de la Policía. Este acto prendió una mecha que se retomaría en 1911, siguiendo la estela de las predecesoras, las mujeres de otra fábrica de Nueva York convocaban una huelga con un trágico desenlace: murieron 129 de ellas ya que el propietario del negocio prendió fuego al edificio. Cuenta la leyenda que cosían telas violetas, y que el humo que salía era del mismo color, y que, por ello, se adoptó como abanderado del movimiento.

Fuera del núcleo estadounidense, también se cocía la revuelta. En Stuttgart en 1907 una Conferencia de Mujeres Socialistas liderada por Clara Zetkin luchaba por el sufragio femenino. Pocos años más tarde la activista propuso la instauración de un día como símbolo de la lucha que llevaban a cabo y en 1911, se conmemoró el Día de la Mujer por primera vez en varias ciudades en Europa. 

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

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El 8M vuelve a mostrar el músculo social del feminismo

Escrito por Laura Casamitjana

40000 personas se han reunido en la manifestación del 8M en Barcelona según datos de la Guardia Urbana. 

Durante los últimos diez años, el 8 de marzo ha evolucionado más allá de solo una manifestación. Ahora se considera una huelga general que va más allá del ámbito laboral y se extiende a lo personal, especialmente con lo que llaman «huelga de cuidados». La Assemblea 8M, que coordina las entidades que organizan la protesta del 8 de marzo, explica en su manifiesto -que leen al final de la protesta- que las tareas de cuidado y del hogar, que son fundamentales para mantener el mundo en funcionamiento, son subestimadas e ignoradas por el sistema. Piensan que, para lograr la igualdad, también es importante luchar por estas tareas no remuneradas y por aquellas que están mayormente asociadas con las mujeres y que son menos valoradas, especialmente en sectores donde las condiciones laborales son precarias. Sindihogar, un sindicato formado por mujeres migrantes que trabajan en el ámbito doméstico y de cuidados, es uno de los responsables de la lectura final.

Una manifestante muestra su pancarta entre la multitud | Laura Casamitjana

El movimiento feminista busca ser inclusivo y abarcar diversas luchas. Por eso, este año se ha destacado la presencia de organizaciones activistas que luchan por los derechos de las personas con discapacidades, agrupadas en el bloque de feministas anticapacitistas que han liderado la manifestación. Otra causa importante este año ha sido el antimilitarismo. Grupos como Dones x Dones han expresado su solidaridad con las mujeres de países en conflicto que luchan por sobrevivir. La causa palestina también ha tenido un papel destacado tanto en la marcha como en los discursos finales.

La causa Palestina ha sido protagonista de este 8M | Laura Casamitjana

Los cuidados, tema central

El feminismo tiene diferentes ramas y movimientos, cada uno con sus propias características y demandas, pero todos apuntan hacia un mismo objetivo: lograr la plena igualdad de derechos para las mujeres. Algunas de estas demandas son muy visibles, mientras que otras han ganado relevancia con el tiempo a medida que la sociedad se va concienciando más.

Un ejemplo de este cambio de conciencia se ve en el tema de los cuidados. Según un estudio de la UE, las mujeres en países como Portugal tienen un 30% más de probabilidades de realizar tareas domésticas o cocinar a diario en comparación con los hombres. En Italia, la diferencia es del 38%, y en España, del 20%. También son más las mujeres que toman licencias o reducen su jornada laboral debido a la maternidad o al cuidado de personas mayores, algo en lo que las políticas de igualdad de género han estado trabajando en los últimos años.

Según un informe de la UE sobre igualdad de género del 2023, «la brecha de género en el ámbito de los cuidados se está reduciendo, no porque los hombres estén asumiendo más responsabilidades de cuidado, sino porque las mujeres están haciendo menos. Aunque la tecnología y el aumento de la participación laboral femenina pueden haber ayudado, la tecnología por sí sola no puede generar los cambios estructurales necesarios para lograr una igualdad completa».

Cuál es el origen del 8M?

En 1975, la ONU estableció oficialmente el Día Internacional de la Mujer para celebrarse el 8 de marzo, pero su historia se remonta mucho antes, todas tienen su origen en revueltas sociales.

En la Revolución Industrial, en 1857, las mujeres que trabajaban en una fábrica textil en Nueva York protestaron por sus bajos salarios y malas condiciones laborales en comparación con los hombres. La manifestación terminó con una intervención violenta de la policía. Este evento encendió una chispa que se avivó en 1911, cuando las mujeres de otra fábrica en Nueva York convocaron una huelga que tuvo un trágico final: murieron 129 de ellas porque el dueño del edificio incendió el lugar. Se dice que las mujeres cosían telas violetas y que el humo que salía tenía ese color, lo que llevó a adoptarlo como símbolo del movimiento.

Fuera de Estados Unidos, también había revueltas. En Stuttgart, en 1907, Clara Zetkin lideró una Conferencia de Mujeres Socialistas que luchaba por el derecho al voto femenino. Pocos años después, Zetkin propuso instaurar un día como símbolo de la lucha que llevaban adelante y en 1911 se conmemoró por primera vez el Día de la Mujer en varias ciudades de Europa.

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Cuestionario de comprensión lectora. El 8M vuelve a mostrar el músculo social del feminismo

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¿Qué transformación ha experimentado el 8 de marzo en los últimos diez años, según el texto?
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